Ejercicios para niños con disgrafía

EJERCICIOS PARA NIÑOS CON DISGRAFÍA

Niños con disgrafía

Aprender a escribir es un proceso complicado ya que están implicados muchos aspectos, más allá del mero hecho de trazar adecuadamente las letras, como, por ejemplo, la estructuración y organización del mensaje. Cuando existen dificultades en cualquiera de estos aspectos, hablamos de disgrafía, un trastorno en el aprendizaje relacionado con la escritura. Te contamos a continuación, cómo detectarla y qué ejercicios para niños puedes llevar a cabo.

Cómo ayudar a un niño con disgrafía

La terapia ocupacional puede beneficiar a los peques con dificultad en este aspecto. Ejercicios como apretar una pelota, jugar con plastilina para fortalecer los músculos de la mano u otros ejercicios que te comentamos más adelante les ayuda a mejorar sus capacidades.

La terapia educativa también es una gran herramienta. Este tipo de terapia ayuda a los niños con algún problema de aprendizaje a desarrollar estrategias para evitar sus limitaciones y abordar las dificultades, dejando a un lado la frustración.

Signos o síntomas

Las habilidades para escribir son sustancialmente inferiores a las determinadas para su edad.

Su escritura interviene en sus actividades cotidianas y en su rendimiento escolar porque escribe desordenadamente.

Tienes dificultades para escribir las mayúsculas.

Usa incorrectamente la puntuación.

A pesar de ello, su nivel de escritura se encuentra dentro de la normalidad.

No deletrean bien.

Ejercicios para niños

La postura

Aunque te parezca mentira, en ocasiones, es una mala postura lo que causa la disgrafía. Por esta razón, es importante que revises que la postura que toma tu hijo a la hora de escribir es la correcta y que no tiene excesiva tensión en los músculos que van del cuello a la mano.

El punzón

Facilítale diferentes dibujos, líneas, figuras, letras… para que vaya perforando con un punzón los contornos. Puedes ir complicándole este ejercicio de menor a mayor dificultad.

Manualidades

Anímale a que haga papiroflexia, que cree diferentes objetos de decoración como unas guirnaldas con ayuda de cartulinas, tijeras y pinturas…

Tocar y sentir las letras

Eliminar una experiencia sensorial, a menudo, realza las otras. Los expertos aseguran que todos los ejercicios que tengan como objetivo concentrarse en sentir, en lugar de en ver, ayudan a los niños que sufren disgrafía. Una actividad que puedes realizar con tu hijo es trazar en su espalda una letra y pedirle que se concentre en averiguar cuál es o pedirle que intente reproducir la misma letra en tu espalda o en la palma de tu mano. Si quieres añadir dificultad a este ejercicio, pídele que la reproduzca en minúscula y en mayúscula.

Pensar en grande

Una técnica muy utilizada por los terapeutas cuando los niños padecen disgrafía es pedirles que escriban empleando movimientos motores grandes y materiales multisensoriales. Los peques que sufren este trastorno de aprendizaje tienen problemas para recordar cómo hacer las letras correctamente, de igual modo, que los niños que sufren discalculia, tienen problemas para recordar los números. De esta manera, el proceso les resulta más fácil.

Esculpir con plastilina

La plastilina es una herramienta muy versátil e útil para hacer las letras. Les ayudas a desarrollar su fuerza en las manos y fomentar la motricidad fina.

Ejercicios de apretar

Normalmente los niños con disgrafía tienen dificultades para coger correctamente el lápiz. Puedes practicar con ellos, usando utensilios comunes que tengas en casa, como unos palillos chinos, las pinzas del hielo… También puedes pedirles que cojan cualquier objeto utilizando esos utensilios.

Ejercicios de coordinación

Una de las circunstancias que deben darse para que un peque sea capaz de escribir correctamente es que exista coordinación entre ambos lados de su cuerpo: uno para mover el brazo y el otro para sujetar el papel. Cualquier actividad que estimule este movimiento, incluido cortar con tijeras, les ayudará a mejorar su coordinación.

Ejercicios para niños con disgrafía

Fuerza y estabilidad

Parece que escribir no supone ningún esfuerzo físico, pero no es así. Sentarse de manera adecuada, y controlar el lápiz y el papel requieren fortaleza muscular y estabilidad en los brazos y el abdomen. Todos los ejercicios que ayuden a trabajar esas áreas les serán de gran utilidad. Como, por ejemplo, trepar por una cuerda, hacer sentadillas, colgarse de una barra, leer acostado apoyado sobre el estómago… Son ejercicios que puedes incluir en sus rutinas.

Historias ordenadas

Los niños que padecen disgrafía a menudo tienen problemas para ordenar sus pensamientos. Una forma de trabajar en este sentido, es pidiéndoles que te cuenten cómo ha ido su día. Hazlo, por ejemplo, por la noche, antes de acostarse, y pídele que te cuente lo qué ha hecho de manera ordenada, desde que se ha levantado por la mañana, hasta justo ese momento.

Es muy importante que, además de estos ejercicios para niños que pueden ayudar a corregir los trastornos de aprendizaje como las disgrafías, también tengas mucha paciencia y hagas ver a tu peque que no debe preocuparse porque su ritmo sea diferente al de sus compañeros. La ansiedad durante la infancia se manifiesta de forma muy distinta a la etapa adulta, a través de berrinches, rabietas, llamadas de atención o desobediencia y, además, puede afectar en su autoestima y, por lo tanto, en su desarrollo como persona. Detectar a tiempo un trastorno de aprendizaje resulta fundamental para evitar problemas mayores. Es recomendable que, no sólo realicéis en casa estos ejercicios, que sino que también conozcan en su colegio y entorno el trastorno que sufre para que todos, caminéis en la misma dirección, contribuyendo a su desarrollo.

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