Enfermedades más comunes que pueden afectar a tus hijos

Enfermedades más comunes que pueden afectar a tus hijos

Si hay algo que nos preocupa a las madres es que nuestros peques se pongan malitos. En la mayoría de los casos es inevitable, así que te contamos cuáles son las enfermedades más comunes que pueden afectar a tus hijos para que estés preparada y reonozcas los síntomas con más facilidad.

Cólicos

Los conocidos cólicos del lactante se producen desde el nacimiento hasta los 3 o 4 meses de vida. El bebé experimenta un dolor intenso en la tripa y encoge las piernas hacia el abdomen. Pueden llegar a durar incluso 3 o 4 horas y las causas son desconocidas. Afortunadamente, no todos los bebés lo padecen y desaparecen espontáneamente.

Conjuntivitis

Puede ser causada por un virus, una bacteria o una reacción alérgica. Suelen producir lágrimas claras y acuosas, párpados hinchados, los vasos sanguíneos se ven con pequeñas líneas rojas y en ocasiones también existen molestias. Debes saber que las conjuntivitis son muy contagiosas, por esta razón, en cuanto notes alguno de estos síntomas, no dudes en acudir a tu pediatra y evita llevar a tus hijos a la escuela o al colegio al menos durante 48 horas.

Gastroenteritis

Es una de las enfermedades más comunes de la infancia por lo que puede afectar a tus hijos. Se caracteriza por pérdida de apetito, vómitos, dolores abdominales y diarreas. Es muy contagiosa y suele desaparecer a los 3 o 4 días. Si tus hijos padecen gastroenteritis es muy importante que ingieran mucho líquido, bien agua o suero, para evitar la deshidratación.

Gripe

En los niños suele aparecer en casos aislados, normalmente en invierno y tiene un periodo de incubación de 1 a 3 días. Se contagia por facilidad a través del aire o por contacto y puede complicarse con otitis o bronquitis.

Otitis

Otitis

Es una de las enfermedades más frecuentes en la infancia. La otitis es una inflamación que puede afectar a diferentes partes del oído, en la mayoría de ocasiones, como consecuencia de un resfriado, o de otras afecciones como amigdalitis, problemas de dentición, etc.

En la mayoría de los casos y, sobre todo, cuando uno de los síntomas es la fiebre, los pediatras suelen recomendar la ingesta de antibióticos de alto impacto, es decir, cada ocho horas durante al menos siete días. Es muy importante, no interrumpir el tratamiento aunque el niño se encuentre mejor para evitar episodios recurrentes.

Existen algunas precauciones que se pueden tomar para reducir las posibilidades de contraer una infección en el oído:

  • Secar cuidadosamente muy bien los oídos después del baño.
  • Prestar especial atención para no introducir en la oreja del niño sustancias irritantes como pueden ser el jabón o el champú.
  • Mantener sus orejas siempre limpias.
  • Evitar que se toque los oídos, sobre todo, si no se ha lavado las manos. Cada vez que tú vayas a limpiárselos o secárselos, es muy importante que tengas las manos limpias.

Bronquiolitis

La bronquiolitis es causada por un virus que infecta los bronquios y que afecta casi al 30% de los niños entre 0 y 2 años. Al principio se suele manifestar como un simple resfriado o constipado que después termina en bronquiolitis al inflamarse los bronquiolos y las secreciones que se encuentran en ellos impiden la circulación normal del aire por lo que los niños tienen dificultades para respirar correctamente. Se ven altamente sobrecargados, con respiración ruidosa, tos seca, el tórax bloqueado… Aunque puede haber casos en los que provoque vómitos y falta de apetito, en la mayoría de los casos se trata de una enfermedad benigna. Hay que tomar especial precaución en el caso de bebés prematuros o peques con alguna patología neonatal.

Varicela

Esta enfermedad está causada por el virus varicela-zoster, que pertenece a la familia de los herpes.  Existe vacuna para ella, aunque el calendario es diferente en función de cada Comunidad Autónoma y varía cada año. Se manifiesta con la aparición de vesículas o pequeños granitos que, en un primer momento están llenas de un líquido claro, pero después adquiere un color amarillento. Al cabo de unos días, estas vesículas se rompen y se desarrolla una costra. Suelen aparecer en la cabeza y el tronco, y provocan prurito y en algunos casos fiebre alta.

Eritema infeccioso

Se contagia fundamentalmente a través de las secreciones respiratorias. Puede manifestarse a través de un enrojecimiento de la piel que, normalmente, se inicia en el rostro, sobre todo, en ambas mejillas y después se extiende a las nalgas. No suele ir acompañado de fiebre.

Amigdalitis aguda

Provoca tos, congestión nasal y fiebre alta como consecuencia de la presencia de pus en las amígdalas. En ocasiones, es una amigdalitis aguda lo que termina afectando al oído y ocasionando otitis. También suele tratarse con antibiótico. En la mayoría de los casos, produce falta de apetito.

Es muy importante tener en cuenta que cuando un niño toma antibiótico su flora intestinal puede verse alterada, incluso llegando a sufrir vómitos o diarreas. Por eso, es recomendable que tomen siempre un probiótico. Aunque no están cubiertos por la Seguridad Social, tu pediatra puede indicarte el más adecuado.

La mayoría de las enfermedades comunes que pueden afectar a tus hijos suelen pasarse en 3 o 4 días y se solucionan con un antitérmico. No utilices antibióticos salvo que te los recete tu pediatra y, aunque te resulte complicado si tu pareja y tú trabajáis, no le lleves a la escuela o al colegio durante esos días. Además de que puede contagiar a otros niños, donde mejor va a estar es en casa hasta que se recupere.

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