10 señales de que a tu bebé le están saliendo los dientes

10 señales de que a tu bebé le están saliendo los dientes

Puede que tu bebé babee un poco (o mucho), o que esté más irritable de lo habitual. Aunque es probable que tu pequeño no entienda por qué le pica la barbilla o le duele la boca, puedes suponer que los dientes de leche están en camino.

Es difícil predecir cuándo aparecerá exactamente el primer diente de tu bebé. Y puede haber (o no) una serie de señales de dentición que te den una pista. En otras palabras, puede que te pille por sorpresa ("¡Ay! ¿Ha sido sólo un mordisco?"), o puede que por fin sepas con seguridad a qué se deben esos extraños síntomas.

Sigue leyendo para saber más sobre los síntomas de la dentición, cuándo aparecerán los primeros dientes de tu bebé y cómo calmarlo de forma segura.

¿Cuándo empieza la dentición de los bebés?

Hay un amplio rango de normalidad en cuanto al momento en que comienza la dentición en los bebés. Esto se debe a que el momento en que aparecen los primeros dientes perlados puede variar bastante de un bebé a otro.

A la mayoría de los bebés les sale su primer diente alrededor de los 6 meses, y los síntomas de la dentición preceden a su aparición hasta dos o tres meses.

Sin embargo, a algunos bebés les salen los primeros dientes a partir de los 3 ó 4 meses de edad, mientras que a otros no les sale el primer diente hasta alrededor o después de su primer cumpleaños.

¿Cuáles son los signos y síntomas habituales de la dentición?

Cada bebé experimenta la dentición de forma diferente. Algunos no tienen prácticamente ningún síntoma, mientras que otros sufren durante meses el dolor de la dentición y las molestias.

Conocer los síntomas de la dentición puede ayudaros a ti y a tu bebé a superar esta etapa. Estos son algunos de los primeros signos de la dentición:

1. Babeando

Es difícil creer que pueda salir tanto líquido de una boca tan pequeña, pero la dentición puede estimular el babeo. La mayoría de los bebés empiezan a babear entre las 10 semanas y los 4 meses de edad, y el babeo puede continuar mientras los dientes del bebé sigan saliendo.

Si ves que las camisetas de tu bebé están constantemente empapadas, ponle un babero para que esté más cómodo y limpio. Para evitar que se agriete, límpiale suavemente la barbilla a lo largo del día.

2. Erupción de la dentición

Si tu bebé al que le están saliendo los dientes babea, el goteo constante puede provocar rozaduras, grietas, enrojecimiento y sarpullidos alrededor de la boca, la barbilla e incluso el cuello y el pecho. Si le das unas palmaditas, evitarás que se irrite.

También puedes crear una barrera de humedad en la zona con vaselina o Aquaphor e hidratarla con una crema suave y sin perfume según sea necesario. La crema de lactancia (como Lansinoh) también es estupenda para proteger la piel sensible del bebé.

3. Tos y/o reflejo nauseoso

Una boca llena de saliva constante puede hacer que los bebés tengan arcadas y tos. No es motivo de preocupación, siempre que tu bebé no presente otros signos de resfriado, gripe o alergias.

4. Morder

La presión de los dientes que asoman por debajo de las encías causa a los bebés muchas molestias, que pueden aliviarse con la contrapresión (es decir, masticando y mordiendo).

Los bebés a los que les están saliendo los dientes roerán todo lo que esté a su alcance, incluidos los sonajeros, sus manos, tus pezones si le estás dando el pecho (aunque si eso ocurre, deberías quitarle el pecho y ofrecerle una toallita fría u otra forma de consuelo), tus dedos, las puertas de la cuna y los protectores del cochecito.

5. Llanto o lloriqueo

Algunos bebés superan la dentición sin quejarse. Otros sufren una buena cantidad de dolor debido a la inflamación del tejido gingival sensible, que se sienten obligados a compartir con usted en forma de gemidos o llantos.

Los primeros dientes suelen ser los que más duelen (al igual que los molares, porque son más grandes). Afortunadamente, la mayoría de los bebés acaban acostumbrándose a la sensación de la dentición y no les molesta tanto más adelante.

6. Irritabilidad

A tu bebé le dolerá la boca cuando ese pequeño diente presione las encías y asome a la superficie. No es de extrañar que esto le haga sentirse mal.

Algunos bebés pueden estar irritables sólo durante unas horas, pero otros pueden permanecer inquietos durante días o semanas.

7. Negarse a comer

Los bebés irritables ansían calmarse llevándose algo a la boca, ya sea el biberón o el pecho. Pero la succión de la lactancia puede empeorar el dolor de las encías de un bebé al que le están saliendo los dientes.

Por eso, los bebés a los que les están saliendo los dientes pueden mostrarse quisquillosos con las tomas, y se frustran más cuando ni su malestar ni su barriga encuentran alivio. Los que toman alimentos sólidos también pueden negarse a comer mientras les están saliendo los dientes.

8. Despertares nocturnos

A medida que los pequeños dientes de tu bebé empiezan a salir, su malestar puede interrumpir su descanso nocturno, incluso si antes dormía toda la noche.

9. Tirar de las orejas y frotarse las mejillas

Los bebés a los que les están saliendo los dientes pueden tirarse furiosamente de las orejas o frotarse las mejillas o la barbilla. Un dolor en las encías (especialmente por la erupción de los molares) puede sentirse en otros lugares, ya que las encías, los oídos y las mejillas comparten vías nerviosas.

Ten en cuenta que los tirones de oreja también son una señal de que el bebé está cansado y un síntoma de una infección de oído, así que intenta determinar a qué se debe.

10. Hematoma en las encías

¿Notas un bulto azulado bajo las encías de tu bebé? Puede tratarse de un hematoma en la encía, o sea, sangre atrapada bajo las encías debido a la erupción de un diente, y no es motivo de preocupación.

Una compresa fría o un paño en las encías puede aliviar el dolor y puede ayudar a que el hematoma se cure más rápido. Si el hematoma sigue creciendo, acude a tu dentista pediátrico.

Los signos de la dentición pueden variar mucho de un bebé a otro, aunque es probable que veas al menos algunos (y quizá muchos) síntomas. Aguanta!

¿En qué orden vienen los dientes de leche?

Aunque es difícil saber con exactitud cuándo llegarán, el orden de salida de los dientes de leche es más predecible. Lo más habitual es que los dientes de leche lleguen primero al centro y se desplacen hacia fuera siguiendo el siguiente patrón:

  • Incisivos centrales (dos en el centro de la boca; por lo general, primero el par inferior y luego el superior)
  • Incisivos laterales (el siguiente punto desde el centro)
  • Primeros molares (los más cercanos a la apertura de la boca del bebé)
  • Caninos (a ambos lados de los incisivos laterales)
  • Segundos molares (en la parte posterior)
¿Cómo se puede calmar a un bebé al que le están saliendo los dientes?

Puedes ayudar a aliviar las molestias de la dentición de tu bebé con estos remedios probados por los padres:

1. Juguetes para la dentición

A los bebés en fase de dentición les encanta masticar, y con razón: La acción de masticar proporciona una contrapresión, que alivia el dolor cuando los dientes empujan hacia arriba y hacia la boca.

Los productos para aliviar la dentición, incluidos los juguetes de goma para la dentición, tu dedo limpio o un cepillo de dientes suave y húmedo (sin pasta de dientes) frotado firmemente sobre las encías del bebé, pueden proporcionar una contrapresión calmante.

Puede que tu bebé se resista al principio porque le duela, pero suele ser el mejor remedio natural para el dolor de la dentición y pronto se alivia.

2. Temperaturas frías

Aplicar frío a las encías inflamadas y doloridas de tu bebé puede ayudar a aliviar el dolor de la dentición. Pruébalo:

  • Juguetes refrigerados. Masticar es aún más eficaz cuando el objeto está frío y adormece las encías. Mantén una reserva de juguetes de dentición o paños húmedos en la nevera. No guardes en el congelador anillos de dentición ni paños para que el bebé los mastique.
  • Bebidas frías. Un biberón de agua fría puede aliviar las encías doloridas de los bebés de más de 6 meses, cuando se puede introducir el agua. Si tu bebé no acepta el biberón, puedes probar a ofrecerle agua fría sin hielo en un vaso.
  • Alimentos fríos. Las golosinas refrigeradas, como el yogur, los melocotones licuados y la compota de manzana (una vez introducidos estos alimentos) pueden ser más apetecibles que los bocadillos a temperatura ambiente. O dale purés de frutas congeladas, como frambuesas y ciruelas, en una bolsa de malla para bebés, para que los trozos grandes de comida no supongan un riesgo de asfixia, pero sólo bajo la supervisión de un adulto y con el bebé sentado en posición vertical. Sin embargo, evita que el niño chupe alimentos fríos durante todo el día para aliviarse, porque puede debilitar el esmalte de los dientes en erupción, lo que puede provocar caries más adelante.
3. Analgésicos

Si masticar, frotar y chupar alimentos fríos no funciona, y sobre todo si la dentición no deja dormir a tu bebé, habla con tu pediatra. Es probable que te dé el visto bueno para sacar el paracetamol para bebés (si el bebé tiene más de 2 meses) o el ibuprofeno (para bebés de más de 6 meses). Asegúrate de seguir al pie de la letra las instrucciones de dosificación.

Ten en cuenta que lo que el bebé que le está saliendo el diente ansía es el consuelo en forma de mimos adicionales, besos y mucha paciencia.

¿Qué remedios para la dentición debe evitar?

Aunque estés dispuesto a aceptar cualquier alivio para el dolor de la dentición de tu bebé, hay algunos remedios para la dentición que simplemente no son seguros y debes evitar:

  • Agentes adormecedores. Nunca utilices alcohol, benzocaína o lidocaína en las encías de tu bebé. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) advierte sobre el uso de agentes anestésicos tópicos, que pueden poner a los niños menores de 2 años en riesgo de reducir los niveles de oxígeno en la sangre.
  • Geles de dentición de venta libre. La FDA dice que los padres deben evitar cualquier remedio para la dentición de venta libre, incluidos los geles de dentición a base de hierbas u homeopáticos, ya que no se ha demostrado que funcionen. Algunos pueden contener un ingrediente llamado belladona que puede causar dificultad para respirar y convulsiones.
  • Collares de ámbar para la dentición. No hay pruebas médicas que sugieran que los collares de ámbar para la dentición funcionen. La mayoría de los pediatras los desaconsejan, en gran parte porque pueden suponer un riesgo de asfixia o estrangulamiento.
¿Cómo se puede calmar a un bebé al que le están saliendo los dientes por la noche?

La dentición es una causa común de regresión del sueño en los bebés. Si tu bebé, que antes tenía un sueño perfecto, parece despertarse durante la noche debido al dolor de la dentición, dale unos minutos antes de ofrecerle consuelo para ver si puede volver a dormirse.

Si sigue inquieto, tranquilízalo con unas suaves palmaditas y un "no pasa nada" antes de irte tranquilamente. Si esto no funciona, prueba uno de los remedios para la dentición mencionados anteriormente.

Dado que los bebés suelen iniciar o reanudar rápidamente el hábito de despertarse por la noche, unas cuantas noches de despertarse debido al dolor de la dentición pueden animarles a seguir despertándose incluso después de que las molestias hayan terminado.

Para romper ese ciclo antes de que empiece, intenta que el consuelo sea breve y no cree un hábito. Eso significa evitar volver a las tomas nocturnas (que volverán a perseguirte cuando esta fase haya pasado).

Si el dolor parece molestar mucho a tu pequeño, habla con el pediatra para que le ofrezca una dosis de paracetamol o ibuprofeno para bebés antes de que se acueste. Comprueba también si hay algún otro signo de enfermedad (las infecciones de oído, por ejemplo, suelen empeorar por la noche).

Cuándo llamar al médico por la dentición

Los médicos suelen ser reacios a relacionar la fiebre y la diarrea de los bebés con la dentición. Pero muchos padres juran que las deposiciones blandas y la fiebre baja (menos de 38 grados centígrados) de sus pequeños se deben a la llegada de un diente.

En teoría, puede ser posible. El exceso de saliva que traga el bebé puede irritar el estómago, provocando heces blandas. Y la inflamación en cualquier parte del cuerpo puede elevar ligeramente la temperatura corporal.

Sin embargo, es más probable que estos síntomas sean causados por un virus o una infección, ya que los dientes tienden a llegar alrededor del momento en que la inmunidad adquirida por la mamá comienza a disminuir.

Es el momento de informar al médico sobre la fiebre de tu bebé si éste tiene una temperatura baja durante más de tres días o si la fiebre es más alta o va acompañada de otros síntomas molestos.

Informa también de cualquier deposición líquida y líquida si dura más de dos deposiciones, o si tu bebé se niega a alimentarse durante más de unos días.

Ten en cuenta que, al igual que los bebés a los que les están saliendo los dientes, los bebés con infecciones de oído se tiran de las orejas. Consulta con tu pediatra si sospechas que a tu pequeño le puede molestar algo más que la dentición, y si tiene fiebre, parece especialmente irritado cuando está tumbado o mastica, o tiene pus o costras alrededor de los oídos.

¿Qué hitos alcanzará el bebé a continuación?

La dentición suele comenzar cerca del inicio de otros grandes hitos del bebé. Alrededor del momento en que le salga el primer diente a tu hijo, es probable que estés preparado para que empiece a comer sólidos.

En unos meses, la motricidad fina de tu bebé se desarrollará, lo que significa que pronto podrá coger y masticar los alimentos con los dedos por sí solo.
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