Su relación con su hijo en crecimiento

Su relación con su hijo en crecimientoSentirse seguro

La principal prioridad de los padres es ayudar al bebé a sentirse seguro, protegido y profundamente querido. Esto se consigue respondiendo con sensibilidad cuando el bebé te dice, a su manera, que está cansado, que tiene hambre o que necesita consuelo. Consolar a un bebé que llora no es malcriarlo: un abrazo tranquilizador le dice que personas de confianza le protegerán y cuidarán.

Gestionar los sentimientos

Cuando un bebé se convierte en un niño pequeño, tu relación con él cambia. Te das cuenta y fomentas sus movimientos hacia la independencia: se pone su propia ropa, juega felizmente un rato solo o se alimenta por sí mismo. Poco a poco, con tu apoyo, los niños pequeños aprenden a gestionar sus propios sentimientos. A algunos niños les resulta relativamente fácil comprender sus sentimientos y llevarse bien con los demás, mientras que otros pueden reaccionar con rabia si no se salen con la suya y necesitan tu ayuda para calmarse.

Todos tenemos diferentes temperamentos y a veces se produce un choque entre tú y tu hijo. Si tu hijo te saca de quicio, intenta mantener la calma, respira hondo y no participes en la rabieta. En su lugar, desarrolla una estrategia para afrontar la decepción: "Vamos a intentarlo de nuevo, y esta vez trabajaré contigo".

Utiliza palabras que demuestren que comprendes, como "Sé que te sientes triste" o "Puedo ver que estás molesto". Muéstrale a tu hijo cómo responden las personas afectuosas a la angustia de alguien. Y no esperes que un niño de 3 años comparta todas sus cosas preciosas: esperar su turno, no ser el centro de atención y aprender a compartir son lecciones de vida que requieren tiempo y madurez.

Malabares con el tiempo

Cuando su hijo empieza a ir a la guardería o al colegio, su mundo vuelve a cambiar. Es posible que sienta una mezcla de emoción y nerviosismo, y que se pregunte cómo se adaptará su hijo a su nueva situación y cómo compaginará usted la familia y el trabajo.

Aquí tienes algunos consejos:

  • Sé lo más organizado posible: haz listas, marca los eventos en el calendario y prepara los almuerzos.
  • No te preocupes si no está todo limpio y ordenado.
  • Mantén las rutinas siempre que sea posible.
  • Después de una noche en familia, organice un sueño y un día tranquilo.
  • Planifique el tiempo de calidad con sus hijos, no sólo los grandes acontecimientos. Jueguen suavemente juntos a la hora del baño o compartan un cuento antes de dormir.

Si las cosas van mal, prepárate para decir: "Lo siento, he tenido un día duro" y bésate y haz las paces. Acuérdate de dedicar tiempo a ti mismo: esto te ayudará a reunir la paciencia, la energía y la comprensión que necesitas para ser un padre comprometido y activo.

Noticias relacionadas