Ahorro de luz diurna y rutinas de alimentación

El horario de verano está a la vuelta de la esquina, y la sola idea de su llegada puede hacer que las madres entren casi en pánico mientras se preparan para gestionar el cambio en las rutinas de sueño de sus hijos.

Pero la inminente alteración de nuestros relojes puede ser también una fuente de estrés para muchas madres primerizas, preocupadas por cualquier impacto potencial en el desarrollo de las rutinas de alimentación.

¿Son importantes las rutinas?

A los padres primerizos se les aconseja popularmente que establezcan rutinas si quieren que el bebé desarrolle buenos hábitos de sueño -¡y si quieren una vida manejable! dice la Dra. Pam Douglas, autora de The Discontented Little Baby Book

Sin embargo, nuevos y amplios estudios demuestran que el entrenamiento del sueño y las rutinas no tienen ningún efecto positivo en el desarrollo de su hijo en el futuro, y pueden dificultar la vida de algunas familias.

Si las rutinas te funcionan, no hay necesidad de cambiarlas, pero si estás intentando crear una rutina, el proceso podría hacer que tu bebé se sienta más inquieto.

"Creo que el tipo de programación que más ayuda a las madres es simplemente la programación de muchas actividades sociales y físicas agradables fuera de casa, con el bebé a cuestas", dice el Dr. Douglas.

Rutinas naturales

Según el Dr. Douglas, la alimentación y el sueño de los bebés están regulados por procesos biológicos internos, que no se pueden forzar ni enseñar.

Sin embargo, hay obstáculos que interfieren accidentalmente en el funcionamiento saludable de los reguladores del sueño del bebé: un ejemplo son las largas horas de sueño durante el día en habitaciones silenciosas y oscuras, que alteran el reloj circadiano del bebé.

Surgen patrones o ritmos diarios, pero el bebé está creciendo y cambiando todo el tiempo, así que podemos esperar que esos patrones también cambien.

¿Qué pasa con el horario de verano?

La buena noticia es que el ahorro de luz diurna no es algo de lo que debamos preocuparnos, porque los reguladores internos de tu bebé responden a la luz solar y al ruido y la actividad que ocurre a su alrededor, no a los números de la esfera del reloj.

Los reguladores biológicos del bebé se adaptarán a tus cambios de ritmo de actividad: puedes relajarte y confiar en que el bebé se adaptará.

Ayuda que el bebé duerma en la misma habitación que tú, tanto de día como de noche.

Este es el lugar más seguro para que duerma cualquier bebé menor de 6 meses, y también ayuda a mantener el reloj circadiano saludable.

Si respondes con sensatez a las señales de tu bebé, sus reguladores biológicos se adaptarán sin esfuerzo por tu parte.

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