La maternidad sin pareja

LA MATERNIDAD SIN PAREJA

Maternidad sin pareja

Son muchas las mujeres que por elección o por circunstancias de la vida se enfrentan al desafío de un embarazo y maternidad sin pareja. Los motivos pueden ser diferentes, en cualquier caso, no te pierdas estos consejos que pueden servirte de ayuda. 

Lo primero que tienes que tener presente para combatir tus miedos y temores es que eres una mujer muy valiente y que ahora más que nunca tienes una razón de peso para luchar contra todas las adversidades.

Probablemente si te encuentras en esta situación te estarás preguntando, ¿cómo se lo tomará mi familia? ¿Y mis amigos? ¿Quién me acompañará durante el parto? ¿Con quién compartiré mis emociones? No debes preocuparte por ello y tampoco debes tener miedo de buscar ayuda o asesoramiento. Que no tengas pareja no significa que estés sola en esta nueva etapa que estás viviendo. Un buen amigo, un familiar, una persona cercana… pueden resultarte de gran ayuda y apoyo emocional o echarte una mano en los momentos que lo necesites, sobre todo, una vez que hayas dado a luz a tu bebé. Te damos algunos trucos para que te resulte más sencillo.

Prepárate para el momento del parto

Planifica la llegada de tu bebé. Piensa si quieres vivir ese momento sola o si por el contrario prefieres que alguien te acompañe. Si es así, decide la persona que quieres que esté contigo y ten en cuenta que, hay veces, que las personas que están a tu alrededor no comparten ni entienden tu situación, así que evita conflictos que sólo van a provocar que te pongas más nerviosa.

Cómo atender a tu hijo

Enfrentarse a la responsabilidad de tener un hijo es aún más complicado cuando eres madre soltera. Acepta toda la ayuda que te brinden y planea durante el embarazo cómo vas a organizar tu vida después del parto. Y nunca olvides que lo más importante para criar un bebé sano y feliz es mostrarle todo tu amor a pesar de las dificultades que puedas encontrarte en el camino de la maternidad.

Cuestión de prioridades

De nada sirve que te agobies pensando en todo lo que debes hacer así que, apunta todas tus tareas en una lista. Haz dos columnas; una para las prioridades y otra para las cosas menos urgentes. Es una buena manera de organizarte, priorizar y aprovechar mejor tu tiempo.

Pide ayuda si lo necesitas

Pretender abarcarlo todo, sólo hace que te agobies más. No pasa nada si necesitas delegar alguna de tus tareas. Puedes contratar a una asistenta para que se encargue de las labores del hogar, pedir a algún familiar que recoja a los niños del cole… ¡No pretendas ser una súper mamá! Lo sigues siendo, aunque recibas un poco de ayuda.

Libérate de la culpa

Si además de vivir la maternidad sin pareja también trabajas fuera de casa como la mayoría de las mujeres, resulta aún más complicado. Cada mujer trabaja por diversas razones. Ya sea por necesidad, porque creen que es una forma de darle a sus hijos un futuro mejor o, simplemente, porque en su trabajo se sienten realizadas y les hace feliz. Cualquiera de ellas es válida y respetable. Lo único importante, independientemente de cuál sea tu circunstancia, es no sentirte culpable ni llenarte la cabeza con pensamientos negativos que sólo te van a crear angustia y ansiedad. Y, por supuesto, no permitas que nadie te haga sentir mal.

la maternidad sin pareja a tu lado

En algunos casos es aconsejable seguir una terapia psicológica con un profesional durante todo el embarazo y también en el post-parto, bien puede ser en grupo con otras madres que se encuentren en la misma situación que tú, o bien, de manera individual. Otra opción, es contactar con una asociación de mujeres que tengan las mismas circunstancias. Este tipo de asociaciones, además de ofrecerte información sobre tus derechos y los de tu hijo, también te asesoran en aspectos profesionales, jurídicos y culturales, por lo que pueden servirte de gran ayuda.

En cualquier caso, si vas a vivir la maternidad sin pareja lo más importante es que le ofrezcas todo tu amor y atención a tu bebé para que pueda crecer en un ambiente feliz, que será la base de su futuro. 

Una de las preguntas que muchas mamás sin pareja suelen hacerse es “¿seré capaz de educar bien a mis hijos”? No debes dudar de tu capacidad para ello. Independientemente de tu circunstancia particular, tienes que trasmitirles seguridad, confianza y hacerles saber que estás ahí para apoyarles. Los hijos aprenden de las madres a quererse a sí mismos y a aceptarse tal y como son. Fomentar la confianza en ellos mismos, les enseñará a mantener relaciones positivas con los demás.

La principal tarea que debes fijarte en la crianza de tus hijos es que se conviertan en personas autosuficientes e independientes. Para ello, al igual que los niños que se crían en hogares en los que tienen dos figuras de referencia, tus hijos también deben aprender a desarrollar su sentido de la responsabilidad y del respeto. Sólo así podrán quererse a sí mismos y a los que le rodean.

Despertar a los niños, preparar el desayuno mientras te vistes para ir al trabajo, o comprobar que no se te olvida nada antes de salir por la puerta seguro que son rutinas que te resultan familiares si tienes que trabajar y ser madre a la vez y vivir la maternidad sin pareja, pero no te desesperes, porque, aunque son muchas las personas que no lo ven así y ni siquiera está considerado como tal, ser madre es el mejor trabajo del mundo.

 

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