Trabajar y ser madre a la vez

 

Trabajar y ser madre a la vez

No es nada nuevo. Es el día a día de la mayoría de mujeres. Trabajar y ser madre a la vez es uno de los retos de esta sociedad que algunos califican de “moderna”. A años luz de lo que en otros países se considera conciliación laboral, te damos algunos consejos para que te resulte más sencillo.

Organiza tu tiempo

Las mañanas son el peor momento porque es cuando más aprietan las prisas. Intenta dejar todo organizado la noche anterior, ropa que ponerles, mochilas, tu bolso, vestido para ir a la oficina… Una agenda también resulta imprescindible para apuntar todas las citas y no olvidar nada importante. Los cumpleaños, las citas médicas, las actividades, incluso los planes de ocio que hagáis en familia.

Libérate de la culpa

Cada mujer trabaja por diversas razones. Ya sea por necesidad, porque creen que es una forma de darle a sus hijos un futuro mejor o, simplemente, porque en su trabajo se sienten realizadas y les hace feliz. Cualquiera de ellas es válida y respetable. Lo único importante, independientemente de cuál sea tu circunstancia, es no sentirte culpable ni llenarte la cabeza con pensamientos negativos que sólo te van a crear angustia y ansiedad. Y, por supuesto, no permitas que nadie te haga sentir mal.

Delegar

No tenemos súper poderes ni debemos pretender tenerlos. A veces, no pasa nada si tienes que pedir ayuda. Ejercer como madre, trabajar fuera de casa, ir a hacer la compra, realizar las tareas del hogar… Entonces ¿qué tiempo te quedará para disfrutarlo en familia? No pretendas responsabilizarte de todo y, aunque repartáis las tareas entre la pareja, no olvides que también puedes solicitar ayuda externa para poder disponer de más tiempo de calidad con tus hijos y tu pareja.

Despertar a los niños, preparar el desayuno mientras te vistes para ir al trabajo, o comprobar que no se te olvida nada antes de salir por la puerta seguro que son rutinas que te resultan familiares si tienes que trabajar y ser madre a la vez, pero no te desesperes, porque, aunque son muchas las personas que no lo ven así y ni siquiera está considerado como tal, ser madre es el mejor trabajo del mundo.

Noticias relacionadas